EMBARAZO

Durante el embarazo escapa al ojo humano la gran cantidad de cambios hormonales y reacciones químicas que se dan tanto en la madre como en el bebé; unos cambios que se controlan y coordinan a través del sistema nervioso. Ahora más que nunca es necesario que el sistema nervioso responda de forma inmediata y precisa a los requisitos cambiantes de todas las partes de su cuerpo y, por lo tanto, necesita tener una columna sana.

Según estudios recientes, el cuidado quiropráctico contribuye a facilitar el proceso del embarazo, incrementa la comodidad durante el tercer trimestre y el parto y reduce la necesidad de analgésicos (medicamentos para el dolor). Uno de los estudios reveló que las mujeres que recibían cuidados quiroprácticos durante su primer embarazo redujeron sus tiempos de parto en un 24% y las mujeres que daban a luz su segundo o tercer hijo tuvieron una reducción de un 39% del tiempo de parto. En otro estudio se mostró cómo la necesidad de medicamentos para aliviar el dolor se reducía en un 50% en aquellas pacientes que habían recibido ajustes quiroprácticos. Además, el 84% de las mujeres indicó un alivio de los dolores de espalda durante el embarazo gracias al cuidado quiropráctico.

El cuidado quiropráctico ha ayudado a madres primerizas a adquirir una postura más cómoda a la hora de dar pecho a sus bebes, así como a producir más leche materna. El cuidado quiropráctico reduce también, según los estudios, la probabilidad de depresión postparto.

A medida que avance su embarazo será preciso modificar algunas técnicas quiroprácticas para asegurar su comodidad. Su quiropráctico es consciente de ello y adoptará los cambios necesarios. En particular, se utilizan almohadas especiales para embarazadas y mesas para acomodar su creciente tripa.

BEBÉS

Debido a la posibilidad de darse un trauma significativo durante el parto y siendo la principal causa de la primera subluxación, muchos padres optan por examinar a sus hijos para ver si existen problemas relacionados con la salud de la columna vertebral.

Las técnicas de ajuste están adaptadas a bebes y son extremadamente suaves y seguras.

Entre los beneficios que aporta la quiropráctica a los bebés se encuentran: el alivio de otitis media (infecciones de oído), cólicos infantiles, estreñimiento, así como la mejora de los patrones de sueño, entre otros muchos.

NIÑOS/AS

Aprender a andar, a montar en bicicleta u otras actividades de la infancia puede causar problemas relacionados con la salud de la columna

Las revisiones quiroprácticas regulares ayudan a identificar estos problemas y a evitar la aparición de complicaciones de salud en edades adultas. Naturalmente, los procedimientos de ajuste quiroprácticos son adaptados a la columna del niño.

Entre los beneficios que aporta el cuidado quiropráctico a los niños destacan las mejoras en casos de enuresis nocturna, asma, escoliosis y trastornos neurológicos .

PERSONAS MAYORES

Son cada vez más las personas en edades avanzadas que acuden a las consultas quiroprácticas. Dada la creciente preocupación en torno a la sobremedicación y a los efectos secundarios surgidos al combinar diferentes fármacos, el cuidado quiropráctico seguro y natural está ganando popularidad.

La restauración de las funciones de la columna vertebral puede ayudar a mejorar la movilidad, vitalidad, resistencia y el apetito. Son muchos los pacientes que con síntomas de artrosis y otras dolencias crónicas relacionadas con el envejecimiento ya han sido testigos de las mejoras.

La técnica de ajuste que emplee su doctor será adaptada para ofrecerle la máxima comodidad y los mejores resultados. A medida que nos hacemos más mayores y sabios, la sencillez y la eficacia del cuidado quiropráctico se convierte en la opción más obvia.