¿Sufres dolor cervical? ¿Qué solución ofrece la quiropráctica a tu estado de salud?

Seguro que alguna vez habéis notado tensión o molestias en el cuello y en los hombros, o cierta restricción de movimiento, es una de las quejas más comunes entre los pacientes quiroprácticos. Ya sea debido a un accidente, un latigazo, malas posturas o una acumulación de estrés,… dolor cervical, suele indicar una debilidad del sistema nervioso y, de hecho, muy a menudo puede esconder problemas de salud más graves.

Dolor cervical

No somos conscientes de las veces que movemos el cuello durante el día hasta que no podemos más. El cuello es muy propenso a lesionarse puesto que tiene la menor estabilidad muscular de todo el cuerpo y soporta y mueve los 4 a 6 kg que pesa la cabeza.
Podemos imaginar la cabeza y el cuello como una pelota atada encima de un bastón por unos elásticos muy pequeños y finos. ¡No hace falta aplicar mucha fuerza para afectar el equilibrio delicado de tal estructura!
La médula espinal pasa por dentro del canal de cada vértebra y manda los impulsos nerviosos desde el cerebro hasta cada órgano, tejido y célula del cuerpo. También entre cada par de vértebras cervicales, la médula se ramifica en nervios que bajan hasta los brazos y la parte alta de la espalda. Eso significa que si le duele el brazo, ¡el problema puede tener su raíz en el cuello! Los síntomas en los brazos pueden incluir hormigueos, pérdida sensorial, frío, dolor….
Los problemas en el cuello también pueden contribuir a dolores de cabeza, mareos, espasmos musculares o contracturas en los hombros o en las dorsales, tinnitus (pitido en los oídos), otitis media (inflamación del oído medio, a menudo confundido con una infección de los oídos en los niños), problemas de la articulación temporomandibular (TMJ), restricción del movimiento y dureza crónica en el cuello y espalda superior.
Se asocia el cuello con la parte superior de la espalda porque la mayoría de los músculos asociados con el cuello se atan o están en las dorsales superiores. Estos músculos cervicales paraspinales, los escalenos y otros.

Causas del dolor cervical o de hombros/ dorsales superiores

La mayoría de los dolores del cuello están causados por una mezcla de factores:

La subluxación vertebral

Una subluxación vertebral es cuando una vértebra falta su movilidad normal y puede crear una interferencia en el sistema nervioso. Esta interferencia impide que la información del cerebro viaje y llegue a los órganos, tejidos y células del cuerpo. De la misma manera que una piedra bloquea el flujo normal de agua en una manguera, una subluxación bloquea el flujo normal de impulsos nerviosos.
Las subluxaciones vertebrales en las cervicales y dorsales superiores son muy comunes y muchas veces debidas al estrés asociado con aguantar la cabeza y las inestabilidad de la columna cervical.
Señales de subluxaciones pueden incluir mirarse en un espejo y notar su cabeza desviada o en rotación hacia un lado o un hombro más alto que el otro. Las mujeres van a notar una manga más corta que la otra o que el collar no sienta bien en el centro. Además, si miramos la postura desde el lado, la cabeza puede parecer más adelantada – y no justo encima- de los hombros. Esto es muy común en gente que pasa mucho tiempo delante del ordenador.

Heridas/lesiones

El latigazo es una de las heridas más frecuentes en el cuello. El latigazo cervical se tiene que tomar muy en cuenta ja que los síntomas de una herida por latigazo pueden no surgir hasta unos meses después. Por ello es fácil pensar que uno no está tan mal como realmente está.
Ésta lesión está provocada por un movimiento súbito de la cabeza hacia atrás, hacia delante o de lado, que provoca lesiones en los músculos secundarios, ligamentos u otros tejidos conectivos en el cuello y espalda superior. Ya sea por un accidente de coche, deporte, caída o accidentes laborales. Asiduamente la gente no pide ayuda después de un accidente de coche o de una lesión deportiva porque no sufren ningún síntoma. Desafortunadamente, cuando se desarrollan complicaciones más serias, algunos de los daños se han vuelto permanentes.

Mala postura

Las malas posturas son unas de las causas más habituales de dolor cervical, y a veces del dolor de cabeza, mareos y vértigos. Es muy fácil acostumbrarse a las malas posturas sin darse cuenta – incluso una actividad tan “inocente” como leer en la cama puede traducirse en dolores, jaquecas, y otros problemas más serios. Algunos consejos para prevenir estos tipos de problemas son: aguantar el cuello en posición neutral siempre que sea posible, no doblar o encorvar el cuello durante periodos extendidos. Intentar no sentarte en la misma posición durante un tiempo prolongado y si tienes que hacerlo, asegúrate de que tu postura sea buena: la cabeza en posición neutral, la espalda y brazos bien apoyados y las rodillas un poco más bajas que las caderas.

Text neck

El uso intensivo de los móviles ha dado lugar a una lesión cada vez más común, “text neck” o “cuello de texto” que abarca, además de los músculos del cuello, la cabeza y los hombros.
Se caracteriza por rigidez de cuello, dolor de hombros y cefaleas. Y todo apunta a que se desencadena tras mantener durante demasiadas horas al día una postura con el cuello inclinado hacia abajo. En algunos casos, los músculos se llegan a adaptar tanto a la postura que cuesta volverlos a colocar en su sitio, y el cuello pierde su curvatura natural. La posición hacia adelante y hacia abajo de estas partes de nuestro cuerpo, que a su vez causa una fuerte presión sobre la columna vertebral, provoca un dolor intenso que se puede prevenir tomando ciertas precauciones, como mirar el móvil con la columna en posición neutral y evitar pasar muchas horas al día encorvados. Si ubicamos el dispositivo a la altura de los ojos, no tendremos necesidad de doblar el cuello. El problema es realmente serio, y esta tensión excesiva en el cuello puede empezar a notarse a temprana edad. Por eso es importante el cuidado de la columna vertebral, realizando chequeos periódicos ya desde la infancia.

Estrés

Inconscientemente contraemos los músculos cuando estamos estresados – más específicamente los músculos de la espalda. Este mecanismo es un modo de protección destinado a protegerse de una herida/lesión. Hoy en día, cuando estamos expuestos a pocos peligros físicos, este mecanismo sigue ocurriendo cuando estamos bajo un estrés emocional.
Las zonas más afectadas son los músculos del cuello, de las dorsales superiores y de las lumbares. Y para la mayoría de gente, es en el trapecio donde se concentra el mayor estés, lo que lleva a una tensión crónica en los hombros y, a veces, a los “nudos musculares”.

¿Cómo ayuda la quiropráctica?

El Quiropráctico es el único profesional de la Salud que sabe detectar y corregir las subluxaciones vertebrales. Mediante ajustes vertebrales específicos, su objetivo es eliminar todas las interferencias nerviosas a fin de devolver al cuerpo sus poderes de autocuración. Al igual que un fusible que salta en un circuito eléctrico impidiendo el paso de la corriente, una subluxación bloquea el flujo de impulsos nerviosos que van desde el cerebro al resto del cuerpo, facilitando así el desarrollo de enfermedades y síntomas. Además, el quiropráctico puede aconsejar cambios posturales, ejercicios de fortalecimiento o estiramientos y técnicas de relajación.
El 85% de los problemas cervicales tienen solución con el tratamiento quiropráctico, según distintos estudios realizados en varios países con pacientes afectados por estas dolencias que destacan la quiropráctica como una alternativa eficaz.

INVESTIGACIONES

Eficacia del ajuste vertebral comparado a antiinflamatorios y cirugía

De la misma manera que con los trastornos lumbares, RAND llevó a cabo otra investigación para determinar la eficacia del ajuste vertebral. El informe concluyó que la manipulación o movilización (ajuste) están indicadas para el tratamiento del dolor de cuello subagudo o crónico.

La manipulación cervical, que puede presentar complicaciones en rarísimas ocasiones, resulta más segura que algunos tratamientos médicos prescritos ante los mismos síntomas.

Complicaciones de:
1) manipulación 1/ 1.000.000
2) gastrointestinales 1.000/1.000.000
3) cirugía cervical 15.600/1.000.000

Efectos inmediatos de los ajustes vertebrales comparados a la movilización y rango de movimiento en la columna cervical

Este estudio, que se realizó con 100 pacientes con dolor unilateral en el cuello y dolor reflejo en el trapecio, demostró una mejoría en el 85% de los pacientes manipulados y en el 69% de los pacientes movilizados (técnica de la Fisioterapia).
Por cada paciente que experimentó un descenso del dolor en el grupo de los movilizados, cinco lo hicieron en el grupo de los manipulados.
Cassidy, junto con otros investigadores, están llevando a cabo otro estudio de cinco años dedicado a la incidencia y tratamiento de lesiones producidas por latigazo cervical para evaluar la eficacia del tratamiento quiropráctico.

Fuente: Cassidy J.D., Lopes A.A. & Yong-Hing K, J. Manipul Physionl Ther 15:570, 1992

Ajuste quiropráctico y movilización de la columna cervical

En este informe de investigación, los autores concluyen que para aquellos que sufren dolores crónicos de cuello, los ajustes quiroprácticos son más efectivos que ningún otro enfoque.

Fuente: Hurwitz EL, Aker PD et al. Spine 1996; 21(15):1746-1760

Movilización cervical: efectos concurrentes en el dolor, actividad del sistema nervioso simpático y actividad motora.

En este artículo, 30 pacientes con dolor en la zona cervical media o alta se sometieron a “terapia manipulativa de columna” (TMC) y su dolor se redujo tras los cuidados.
Los cuidados de la columna resultaron ser un método para combatir el dolor (“un efecto hipoalgésico”), ya que se incrementaron los umbrales del dolor. También se descubrió que el sistema nervios simpático, que afecta a las funciones de los órganos internos, estaba afectado.

Fuente: Sterlin M, Jull G, Wright A. Man Ther (Manuel Medicine) 2001;6 (2):72-81