¿Qué es una hernia discal y cómo puede ayudarte un tratamiento quiropráctico?

Hay diferentes causas que producen el temido dolor de espalda y una de las más comunes es la hernia discal. Te contamos cómo podemos ayudarte mediante el tratamiento quiropractico:

Entre las vértebras cervicales, dorsales y lumbares existe un amortiguador, llamado “disco intervertebral”. La hernia discal sucede cuando el disco que se encuentra entre las vértebras se rompe y parte de su núcleo gelatinoso sale, produciendo presión o irritación en el nervio. Este suceso puede ser la causa de dolor en la zona o incluso síntomas en la parte posterior de la pierna, si el nervio presionado es el ciático.

La hernia provoca dolor en la zona donde se encuentra (cervicales o lumbares más frecuentemente). Duele por inflamación del periostio de las vértebras, las articulaciones, la duramadre, el anillo fibroso, el ligamento vertebral longitudinal posterior y los músculos lumbares de la columna. Una hernia discal puede producir una serie de manifestaciones clínicas, entre las más frecuentes están el lumbago y la ciática.
tratamiento quiropractico hernia discal

Síntomas de una hernia discal

El primer síntoma que nota una persona con una hernia de disco lumbar o cervical es el dolor en esta zona de la columna. El dolor también puede extenderse a un brazo (si se trata de una hernia cervical) o una pierna (cuando está en las lumbares), posteriormente, suele continuar con la molestia, adormecimiento o incluso debilidad en la pierna, ese dolor que baja por detrás de la pierna.
Cuando existen otro tipo de problemas, como la pérdida de control en la vejiga o el intestino, podríamos estar ante una lesión de la cola de caballo.

La cola de caballo son unos nervios que se encuentran al final de la médula espinal, entre la última vértebra lumbar y el sacro. Cuando se produce una hernia discal entre la L4-L5 o la L5-S1 puede ocurrir este síndrome de cola de caballo, que es una emergencia que comienza con entumecimiento de la zona genital y retención urinaria.

Factores de riesgo

Los discos intervertebrales se van desgastando con la edad pero existen otros factores sobre los que sí podemos influir para prevenir la aparición de una hernia discal.
Pasar muchas horas sentados en la misma posición, conduciendo o cargar peso con una alineación incorrecta del cuerpo puede favorecer la aparición de la hernia.
El sobrepeso también perjudica ya que sobrecarga las articulaciones y la musculatura de la zona.
También se cree que el tabaco provoca que haya un menor aporte de oxígeno al disco y, por tanto, su degeneración sea más rápida.(1)

Hernias discales y su tratamiento quiropractico:

El enfoque quiropráctico es siempre muy conservador. Un disco está hecho de 95% de agua, lo que significa que es muy movible. Se adapta a los cambios de los tejidos de alrededor. Pensad en una cama de agua. Si os sentáis a un lado, el agua se escapa hasta el otro lado donde aparece un hinchazón. Pues en la columna ocurre lo mismo. Cuando una vértebra pierde su movilidad normal, presiona el disco que se deforma y en casos extremos sobresale creado una hernia.
El quiropráctico, ajustando la columna, moviliza la vértebra, lo que permite al disco recuperar su posición inicial .Además el quiropráctico no sólo quita la presión de los nervios sino que también elimina la causa del problema.

Mantener el sistema musculoesquelético bien alineado es de vital importancia para prevenir la aparición de una hernia discal. Además, si ya ha aparecido, los ejercicios adecuados y los ajustes quiroprácticos pueden ayudarte a mejorar la mecánica corporal y a un buen funcionamiento de tu estructura.

Aquí hay algunos artículos para que puedas leer más sobre esta patología.
Sobre los factores de riesgo
Sobre el diagnostico de la hernia discal

Estudio sobre quiropráctica y hernia discal: un 90% de pacientes mejoraron significativamente

Un estudio publicado el 13 de marzo de 2014 en el Journal of Manipulative and Physiological Therapeutics concluyó que 9 de cada 10 pacientes de hernia discal aguda y crónica tratados con quiropráctica mejoraron significativamente de su dolencia.
Según el estudio, ya a los 3 meses del tratamiento el 90,5% de los pacientes declararon que “iban mejorando”. Después de un año, el 89,2% manifestó una confirmada mejora. No se produjo ningún caso con efectos adversos.
Este estudio se realizó sobre 148 pacientes (entre 18 y 65 años) con dolor lumbar, dolor en las piernas y hernias de disco lumbar para examinar sus respuestas a la manipulación quiropráctica tras 1, 3 y 6 meses y 1 año posteriores al tratamiento.(2)


(1) Huang W, Qian Y, Zheng K, Yu L, Yu X. Is smoking a risk factor for lumbar disc herniation? European Spine Journal. January 2016, Volume 25, Issue 1, pp 168-176. First online: 10 July 2015.
(2) Journal of Manipulative and Physiological TherapeuticsVolume 37, Issue 3 , Pages 155-163, March 2014